CITTADINO ITALIANO ALL´ESTERO
Sábado, 29 de Marzo de 2008Desde hace un tiempo una extraña sensación se produce en mà cuando escucho la bendita frase “cittadino italiano residente all´esteroâ€, y no sé el porqué, pero se me dio por volcar las extrañas ideas que se me vienen a la mente en este papel. Me gustarÃa que alguien me ayude a pensar y ver cuan equivocado estoy en este tema.
No se quien o quienes fueron los que la inventaron, suena linda, pero yo quisiera darles las gracias, decirles que por mà no se debieron haber molestado; no era necesario crear una nueva categorÃa, a mà me alcanzaba con ser simplemente “cittadino italianoâ€, también suena linda y es más corta.
Por qué ser distinto a todos mis compatriotas que viven en mi tierra? Yo no decidà dejar el lugar donde nacà porque no me gustaba o porque no lo querÃa; otros decidieron por mà y no lo digo por mis padres, ellos solo creyeron en una PolÃtica de Estado que les pidió que buscaran su destino mas allá de los mares, porque Italia no podÃa alimentarlos a todos, darles trabajo y que cuando se superaran los problemas SU ITALIA no se olvidarÃa de ellos, como se habÃa acordado de llamarlos cuando los necesitó para ir a la guerra, como agradeció cuando comenzó su recuperación gracias a las remesas, chicas o grandes, cada uno en su medida, que enviaban a la familia que se habÃa quedado en el pueblo, a la espera de reencontrarse y volver a ser una “familia unitaâ€; pero muchos no lo consiguieron, murieron en el intento, nunca más volvieron a verse, hijos que nunca pudieron llevar una flor a la tumba de sus padres, hijos que no conocieron a sus padres, esposos que nunca volvieron a verse. Claro, es muy fácil ver las cosas con los ojos de hoy, no se recuerdan que antes un viaje era una aventura que duraba en el mejor de los casos unos 20 dÃas cuando hoy en 14 horas estamos en Italia.
Cuantos problemas se hubieran solucionado si no nos hubiesen incorporado en esta nueva categorÃa; a muchos no los hubieran engañado y no deberÃan ahora andar mendigando para volver a recuperar su ciudadanÃa a la que nunca renunciaron; no deberÃan haber hecho una ley especial para poder ejercer nuestro derecho ciudadano de elegir a nuestras autoridades; no deberÃan haber creado una nueva jurisdicción “estera†para que podamos elegir 6 senadores y 12 diputados, para que representen a millones de italianos con problemáticas sociales y económicas diametralmente distintas; muchas personas mayores no estarÃan pensando en regresar a Italia para poder cobrar una mÃsera pensión que les permita volver y vivir un poco más dignamente; no nos dejemos engañar, nos dan una zanahoria para que nos conformemos. Cuanto desgaste de recursos que podrÃan ser mejor utilizados, nos bastaba con que nuestros derechos los marcara NUESTRA CONSTITUCIÓN, si a ellos les alcanza, porqué nos inventaron “derechos†nuevos, ¿nos quisieron beneficiar? Gracias muchachos, se los agradezco nuevamente, con los de la Constitución me basta y me sobra.
Si solamente hubiésemos permanecido en la simple categorÃa de “cittadino italianoâ€, sin adjetivos, desde siempre hubiésemos tenido nuestros representantes tal como los tienen quienes viven en nuestra tierra, hubiésemos tenido una asistencia social como nos merecemos y como la soñaron quienes fundaron el Hospital Italiano, orgullo de la medicina mundial, pero claro, ahora nos dicen que es una sociedad privada, si se levantaran nuestros antepasados……
Todo esto me suena a DISCRIMINACIÓN, si no como se entiende esto, derechos para ciudadanos que viven adentro y otros derechos para los que viven afuera; no era que por el viejo principio del “iure sanguinis†uno es ciudadano por su sangre y no por el lugar donde nace, además YO NACà ALLà como tantos otros.
Ahora de alguna forma están tratando de remediar algunas cosas, porque los italianos de la OTRA ITALIA ya no se callan como lo hicieron nuestros padres, preocupados simplemente por “parar la ollaâ€, trabajando de cualquier cosa, sin medir los tiempos; habÃa que alimentar la familia, hacerse la casa, preocuparse por hacer estudiar a sus hijos; creo que estaban bastante ocupados para preocuparse por sus derechos y también creo que a muchos no les convenÃa que supiesen cuales eran y no se ocuparon de hacérselos conocer, será que “no hay que avivar gilesâ€.
Bueno, estas son algunas de las cosas que se me pasan por la mente, no se si estoy tan equivocado, si lo estoy, espero me hagan saber cuales son mis errores de apreciación, y les garantizo que serán muy bien apreciados, pero a mà me gustarÃa que se dirigieran a partir de ahora como a un simple cittadino italiano.
